EVOLUCIÓN

La danta de montaña pertenece a un orden muy antiguo de mamíferos conocido como Perisodáctilo, cuyo origen se remonta a unos 60 millones de años, unos pocos millones de años después de la extinción de los dinosaurios. A este grupo de mamíferos, además de los tapires, pertenecen los modernos rinocerontes y équidos (burros, caballos y cebras). Los restos fósiles más antiguos de tapires datan del Eoceno temprano (55 MYA). Estos fósiles muestran características muy similares a las de los tapires modernos, por lo que se consideran fósiles vivos.

Todos los tapires son parte de una única familia (Tapiridae) y género (Tapirus). La familia Tapiridae y el género Tapirus, según el registro fósil, tuvieron su origen en el Oligoceno de Europa (33-37 MYA). Los tapires han habitado tanto en Europa como en Asia y América, aunque en Europa desaparecieron durante el Pleistoceno. En América, el género Tapirus ha estado presente desde el Mioceno Medio en América del Norte, hasta el presente, en América Central y del Sur. En cuanto a Asia, el registro fósil indica que los tapires han existido allí desde el Mioceno temprano hasta el presente.

En los tres continentes donde han existido los tapires, se han identificado unas veinte especies, de las cuales sólo cuatro se reconocen como existentes en la actualidad: El tapir malayo (Tapirus indicus), que habita en el sudeste de Asia, el tapir de Baird o centroamericano (Tapirus bairdii), que habita en América Central y el noroeste de Colombia, el tapir de tierras bajas (Tapirus terrestris) que habita en toda la cuenca del Amazonas y la región del Orinoco, con poblaciones aisladas en el Caribe colombiano, y el tapir de montaña o andino (Tapirus pinchaque) que habita en los altos Andes del noroeste de América del Sur. La existencia de una quinta especie amazónica llamada Tapirus kabomani es controvertida y no ha sido reconocida oficialmente por la UICN.

Se ha propuesto que la danta de montaña evolucionó en el norte de Sudamérica después de que el antepasado común de esta especie y la danta de tierras bajas ingresara por el Istmo de Panamá hace unos tres millones de años, cuando se produjo la conexión entre el norte y el sur del continente en lo que se conoce como el Gran Intercambio Biótico Americano (GABI). Hay pruebas de que después de que se produjera el GABI, los Andes sufrieron un pronunciado levantamiento, lo que sugeriría que el antepasado común de la danta sudamericana se separó para dar lugar a la danta de tierras bajas y a la danta andina o de montaña. 

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