Estrategia

Los tapires de montaña se enfrentan a dos problemas que amenazan su supervivencia: la caza y la degradación del hábitat, por lo que trabajamos para encontrar soluciones a esos problemas en el Macizo Colombiano.

Nuestra estrategia se centra principalmente en la participación de las comunidades locales en nuestro trabajo de investigación. Capacitamos a líderes ambientales en el uso de equipos de campo de acuerdo a métodos que nos proporcionen datos que se utilicen para el manejo de las poblaciones de danta de montaña.  Trabajamos para asegurar la integridad del hábitat de la danta de montaña y para mantener los procesos naturales que han garantizado la presencia de la especie en la región durante miles de años.

Para reducir el impacto de la caza de la danta de montaña, establecemos nuevas estaciones de monitoreo de la danta de montaña donde usamos cámaras infrarrojas operadas por los líderes locales o incluso por antiguos cazadores, ¡así que de alguna manera están cambiando las armas por las cámaras! Dado que los cazadores utilizan con frecuencia los lamederos de minerales para acechar a los tapires y cazarlos, intentamos establecer nuestras estaciones de vigilancia alrededor de esos lugares, de modo que la presencia regular de operadores de cámaras ayuda a ahuyentar a los cazadores. Al mismo tiempo, como los lamederos son atractivos naturales de los tapires, maximizamos los registros de los tapires de montaña que habitan alrededor de las estaciones de vigilancia. 

La propuesta de crear un área de manejo intensiva de danta de montaña en el Macizo Colombiano, busca integrar los esfuerzos de diferentes agencias ambientales con un objetivo regional común, de manera que las poblaciones de danta de montaña sean manejadas a partir de su distribución natural en vez de hacerlo según límites administrativos.

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